Durante el último fin de semana de septiembre, tres palistas del grupo BCP/ACP del AKC vivieron una experiencia inolvidable en Londres. La capitana del grupo, Carolina Hernández, junto a Maite Sanz y Anna Fumarola —representante en España de la International Breast Cancer Paddlers’ Commission (IBCPC)— fueron recibidas en la Embajada de España en el Reino Unido, con el apoyo de la Oficina Cultural y Científica.
Nuestras representantes compartieron con las autoridades diplomáticas y culturales los beneficios físicos, emocionales y sociales que el barco dragón aporta a las mujeres que han superado un cáncer de mama. El barco dragón es una terapia de recuperación integral, un estilo de vida que combina ejercicio, comunidad y resiliencia.
“El Dragon Boat es mucho más que remar: es salud, amistad y esperanza”
Nuevas vías de colaboración
El interés generado en Londres abre la puerta a futuras iniciativas de difusión y colaboración, con el objetivo de extender esta práctica a otros colectivos que puedan beneficiarse de ella. La jornada incluyó la entrega de una camiseta del club y de una foto del grupo BCP/ACP (Breast Cancer Paddlers/All Cancer Paddlers) al consejero José María Robles Fraga.
De la Embajada al Támesis
La visita culminó con un entrenamiento en el Támesis. Las palistas del AKC se sumaron a los equipos locales Raging Dragon y Wave Walkers Dragon Boat, este último formado por palistas BCP/ACP y por personas comprometidas con su causa. Todo un símbolo de unión entre países, equipos y corazones.
Un reconocimiento que impulsa
Este respaldo institucional supone un importante estímulo para seguir promoviendo la salud y la recuperación de pacientes oncológicos a través del deporte. El AKC y su equipo de barco dragón reafirman así su compromiso con la visibilidad, la calidad de vida y la esperanza de las mujeres después del cáncer.






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